PLAN DE CONTINGENCIA

Para poder garantizar la calidad de un proceso, es necesario determinar los riesgos a los que se enfrentaría la organización y su entorno ante un fallo del propio proceso. Un plan de contingencia es un conjunto de métodos alternativos al funcionamiento normal de la empresa, cuyo objetivo es el de permitir que la organización permanezca operativa aún cuando alguna de sus funciones deje de hacerlo. Las causas pueden ser tan variadas como un problema informático, un fallo en la circulación de la información o la falta de algun servicio básico como agua, gas o electricidad.

El disponer de un plan de contingencia no supone reconocer la ineficacia en la gestión de la empresa, más bien todo lo contrario porque permite disponer de un punto de partida sólido a la hora de hacer frente a cualquiera de las situaciones descritas anteriormente. Hay que tener en cuenta las cuantiosas pérdidas materiales que se pueden derivar de la paralización del negocio durante un periodo de tiempo indefinido.

El plan de contingencia debe de ser la finalización de un proyecto de elaboración del propio plan que incluya la identificación de los factores críticos, el restablecimiento de los equipos de trabajo y alternativas a los fallos en el proceso, una prueba real del plan, la definición del personal involucrado y una actualización continua.